BIOGRAFIA DE ISAAC LINDLEY
ISAAC LINDLEY
Heredó la empresa familiar y consiguió que la Inca Kola se convierta en un sello de su país, Perú. El éxito suscitado al llevar su producto estrella a convertirse en la gaseosa más vendida del país, generó que Harvard estudiara el caso de la Corporación Lindley como un ejemplo.
Para conocer una empresa en su totalidad, es necesario empezar desde abajo. Eso fue lo que hizo don Isaac Lindley a sus escasos ocho años, cuando comenzó a desempeñarse como lavador de botellas en la empresa de bebidas gasificadas que había montado su padre en 1910. Hijo de José Robinson Lindley y Martha Stoppanie, realizó sus estudios en el colegio de la Srta. Cook y en el Lima High School. Recién en 1945, a sus cuarenta y un años, Isaac tuvo la responsabilidad de hacerse cargo del negocio familiar, posición que ocupó por cuarenta y cuatro años. Para aquel entonces, su padre y sus hermanos ya habían fallecido. Sin embargo, el empresario tuvo la capacidad de hacer de Inca Kola un fenómeno reconocido a nivel mundial.
Estrategia y dedicación
Así, en 1950, comenzaba su proceso de expansión a lo largo y ancho del territorio nacional. La idea era expandirse más allá de Lima. Para aquel entonces, la compañía sólo contaba con su producto estrella, ya que todos los demás habían desaparecido. Estaba claro el objetivo: enfocarse en la Inca Kola. Uno de los primeros desafíos que heredó Isaac fue competir con Coca-Cola. En 1936, tan sólo un año después del lanzamiento de la bebida amarilla, la familia Barton obtuvo los permisos para fabricar y distribuir la Coca-Cola en Perú. A pesar de ser un escollo difícil, el empresario construyó alianzas estratégicas que le permitieron imponerse.

Para lograr la expansión de la Inca Kola, el empresario pactó convenios con fábricas embotelladoras locales para que produjeran la gaseosa amarilla. Estas empresas podían administrarse a su gusto, pero debían adquirir el concentrado en Lima. Estas franquicias le garantizaron a Isaac que su producto alcanzara una presencia fuerte a nivel nacional.
Sin embargo, el éxito de la bebida estuvo sustentado en el empeño de su líder. Es que, además de ocuparse de la administración y producción de la planta, se ocupaba personalmente de la distribución de las bebidas. Por otro lado, el “Míster”, como lo llamaban amigos, cercanos y algunos clientes, se preocupó por mantener la crianza que su padre había tenido con él y sus hermanos. De esta manera, al igual que él, su único hijo varón, Johnny, comenzó a trabajar en la fábrica desde pequeño después del colegio y los sábados. Finalmente, fue él quien, en 1989, reemplazó a su padre como líder de la compañía.
Su verdadero triunfo
Si bien nadie puede quitarle a Isaac el mérito que tuvo en el posicionamiento de la Inca Kola en el mercado peruano, éste no es el mayor logro que se le atribuye al empresario. Es que, a diferencia de lo que ocurría en aquel entonces, Isaac Lindley fue capaz de crear una cultura organizacional orientada a la gente y que perdura hasta el día de hoy. Tanto sus colaborados, clientes y empleados lo recuerdan como un hombre que no sólo se limitaba a los números de la empresa.
LINKOGRAFIA:
https://www.amexcorporate.com.ar/multitaskers/nota.php?id=873&cat=6
https://www.amexcorporate.com.ar/multitaskers/nota.php?id=873&cat=6
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